Gacela

Cuando los holandeses desembarcaron en el Cabo de Buena Esperanza en 1652, divisaron una manada cuyos miembros tenían un gran parecido con el antílope y saltaban de una forma muy peculiar al huir. Por razones obvias bautizaron a estos antílopes como “springbok” antílope que salta.
El pelaje de la gacela es de color ocre y tiene una franja blanca y otra marrón oscuro a los dos lados del lomo, sus cuernos son largos, estilizados y ligeramente curvos.
Saltando repetidamente a gran altura, logran confundir con éxito a sus depredadores. Su potencia de salto es tal, que pueden llegar a saltar unos por encima de otros.
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